¿Qué es el melanoma uveal?

Divulgación general para no profesionales de la salud

¿Qué es el melanoma uveal?

El melanoma uveal es un tipo de cáncer que se origina en el ojo. Comparte el nombre de melanoma con el cutáneo pero realmente constituye una entidad diferenciada desde el punto de vista genético y biológico. Como en todos los tipos de tumores malignos, la característica principal consiste en el crecimiento desproporcionado de células en las que existe un daño genético. Inicialmente se origina en la úvea que es la capa vascular del ojo y que se divide en tres partes: la coroides, el cuerpo ciliar y el iris. A lo largo del transcurso de la enfermedad, estas células se pueden diseminar hasta otras partes del cuerpo (metástasis) a través de la sangre. La principal localización fuera del ojo es el hígado.

melano

¿A quién afecta?

Aunque se trata del tumor ocular más frecuente del adulto, en realidad es una enfermedad rara con una incidencia en Europa que se sitúa alrededor de los 2-8 casos por millón de habitantes y año. Afecta tanto a hombres como mujeres con una media de edad de aproximadamente 60 años. Mayoritariamente es un cáncer no hereditario.

¿Por qué se produce?

A diferencia del melanoma cutáneo no existen unos factores de riesgo bien definidos. Tener la piel y los ojos claros aumentan la probabilidad de padecer un melanoma ocular.

Por motivos aún desconocidos una serie de genes de las células del ojo se modifican y favorecen el crecimiento descontrolado de las mismas hasta formar el tumor.

¿Qué síntomas produce?

En las etapas iniciales el melanoma ocular no ocasiona ningún síntoma y se identifica casualmente durante un examen oftalmológico rutinario. Puede causar alguno de los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa o cambios en el campo de visión.
  • Moscas volantes o relámpagos de luz
  • Aparición de una mancha oscura en el ojo
  • Raramente dolor

¿Cómo se diagnostica?

Para su diagnóstico se precisa de una revisión oftalmológica completa que incluye un examen de los ojos con las pupilas dilatadas. Generalmente se complementa con una ecografía ocular que permite tomar unas medidas precisas del tumor y confirmar el diagnóstico en la mayoría de casos. Con muy poca frecuencia se necesita de una biopsia (extracción de una muestra del tumor) para diagnosticar el melanoma ocular. Es decir, que a diferencia de otros cánceres el tumor se diagnostica a partir de la clínica y las pruebas de imagen. El papel principal de la biopsia en el momento actual es el de ayudar a precisar el pronóstico de la enfermedad, ya que permite determinar las características genéticas del tumor.

¿Qué tratamientos existen?

Existen diversas alternativas de tratamiento para cuando el tumor está localizado exclusivamente en el ojo. La elección de la técnica más idónea para cada caso depende principalmente del tamaño y características iniciales del melanoma ocular. A grandes rasgos podemos dividir los tratamientos en: conservadores del globo ocular y radicales. En nuestro medio, el tratamiento más utilizado es la braquiterapia.

¿Cómo afecta a otras partes del cuerpo?

Las células del melanoma uveal tienen tendencia a salir del ojo y diseminarse por el resto del cuerpo a través de la sangre. Este hecho se conoce con el nombre de metástasis. El hígado es el órgano que se afecta con mayor frecuencia. Por este motivo, desde el momento del diagnóstico del melanoma ocular, los pacientes deben complementar la visita oftalmológica con una serie de pruebas que deben determinar si las células malignas se localizan fuera del ojo. Estos exámenes los controlan los médicos oncólogos.

La aparición de metástasis condiciona de forma significativa el pronóstico de la enfermedad. Constituye la principal causa de defunción.

METASTASIS

¿Qué investigamos?

Pese a que en el melanoma cutáneo han aparecido buenas noticias en los últimos años con mejorías en las tasas de curación, no ha sido el caso del melanoma ocular, que continúa siendo una enfermedad con un amplio recorrido para la investigación. Desde hace más de cuatro décadas que no se ha conseguido mejorar la supervivencia de los pacientes con melanoma uveal. Este hecho ocurre porque hasta la fecha la comunidad científica no ha llegado a comprender de forma exacta los mecanismos de este tipo de tumor.

Nuestro equipo intenta contribuir a mejorar lo que conocemos acerca del funcionamiento del melanoma uveal. Investigamos las bases moleculares que permiten el inicio, progresión y diseminación de la enfermedad en forma de metástasis. De esta forma pretendemos comprender qué sucede en nuestras células que permite que los tumores crezcan dentro del ojo. También estudiamos por qué en ocasiones el tumor se dispersa por la sangre hasta llegar al hígado.

Trabajamos a partir de la información clínica que obtenemos del seguimiento de nuestros pacientes y la combinamos con las tareas en el laboratorio a partir de modelos animales y celulares.

Entender los mecanismos que originan este tipo de cáncer de forma exhaustiva permitirá que en el futuro podamos controlar mejor la enfermedad.